martes, 3 de diciembre de 2013

Tauromaquia y su opuesto

La tauromaquia se puede definir como arte y técnica de lidiar toros, tanto a pie como a caballo, y se remonta a la Edad de Bronce. Su expresión más moderna y elaborada es la corrida de toros, una fiesta que nació en España en el siglo XII y que se practica también en Portugal, sur de Francia y en diversos países de Hispano américa. Es también espectáculo de exhibición en China, Filipinas y Estados Unidos donde la suerte suprema no se ejecuta y al toro no se le mata ni se le pone banderillas ni objeto alguno, sino que se le ponen belcros simulando solo la parte artística.
Por otro lado, las corridas de toros han despertado vivas polémicas desde sus mismos comienzos entre partidarios y detractores.
La antitauromaquia se conoce como al rechazo a la tauromaquia; esto es, al acto de hacer corridas de toros u otros espectáculos o festejos utilizando a estos animales, que atentan contra la vida de estos mismos.
Partidariamente me considero taurino y defiendo la idea de que este tipo de espectáculos es un arte y no se le obliga al toro a embestir sino que el embiste por su bravura, prueba de esto son los tentaderos a campo abierto en los que el toro tiene la libertad de escapar pero su bravura le hace quedarse a embestir.
Tentadero a campo abierto de noche. Joaquín Diaz


 

¿Cual es su opinión sobre estos festejos?